No necesitas otro chatbot: necesitas proyectos de inteligencia artificial a medida que recuerden, actúen y dejen rastro.
Los proyectos de inteligencia artificial a medida que no caben en un catálogo: un personaje con memoria propia, varios agentes coordinados sobre tus programas o un sistema de alto riesgo listo para una inspección.
Descubre en 5 minutos cómo automatizar ese proceso que te está haciendo perder tiempo y dinero
No es que tu asistente conteste mal. Es que no se acuerda de nadie.
Son las once y veinte de un miércoles. Una clienta escribe por segunda vez esta semana. El lunes le contó al asistente de tu web su caso entero: qué compró, qué le falló, qué le prometieron. Hoy vuelve y lo primero que lee es «Hola, ¿en qué puedo ayudarte?». Escribe «ya te lo expliqué el lunes», espera diez segundos y se va sin despedirse.
A la misma hora, dos plantas más abajo, una pregunta de nada —«¿dónde está mi pedido y por qué me habéis cobrado dos veces?»— va pasando por tres personas. Una mira el albarán en el programa de gestión, otra busca el histórico en la ficha del cliente, la tercera abre una incidencia en soporte. Cuarenta minutos para juntar algo que ya estaba escrito en tres sitios.
Y en dirección hay una carpeta parada desde marzo: la idea buena, la que de verdad cambiaría el negocio, aparcada porque toca datos de personas y nadie sabe si se puede.
Tres escenas distintas y el mismo agujero: tu IA no tiene memoria, ni manos, ni papeles.
Un chatbot genérico no suena a nosotros y el cliente lo nota a la segunda frase.
Tengo diez programas y ninguno se habla; cada pregunta cruza tres departamentos.
Mi caso es de los que la ley llama de alto riesgo y no sé cómo hacerlo sin jugármela.
- 60-80%de las consultas de primer nivel se pueden resolver sin que intervenga una persona
- 15 millonesde euros o el 3 % de facturación: la sanción por incumplir la transparencia del artículo 50
- 2027diciembre: entran en aplicación las obligaciones de alto riesgo del anexo III
Tu IA suena a ti, se acuerda de cada persona y aguanta una inspección.
Los proyectos de inteligencia artificial a medida empiezan donde se acaba el catálogo. No es un asistente más grande: es otra cosa. Un personaje con voz, tono y límites escritos, que reconoce a quien vuelve y sigue la conversación donde se quedó.
O un equipo de agentes de IA —programas que, además de contestar, hacen cosas— repartiéndose el trabajo sobre tu programa de gestión, tu ficha de cliente y tu soporte, y devolviendo una sola respuesta. O, cuando el caso lo pide, un sistema construido para que pueda abrirlo un inspector: documentación técnica, evaluación de impacto en derechos fundamentales, supervisión humana real y registro de cada decisión.
Alcance cerrado por escrito antes de empezar, tiempos de respuesta pactados y un Servicio Gestionado que lo mantiene vivo. Lo enciendes y te olvidas.
Si no sabes en cuál de los tres estás, empieza por el diagnóstico de diez minutos.
- Una identidad escrita: qué dice, cómo lo dice, qué no dice nunca y cuándo pasa a una persona
- Memoria por usuario que sobrevive a la conversación: quién es, qué compró, qué se le prometió
- Acciones reales sobre tus sistemas, no respuestas de folleto: consulta, modifica, abre y cierra
- Cumplimiento desde el diseño: aviso de IA, registro y supervisión humana donde la ley los exige
- Los proyectos de inteligencia artificial a medida se operan, no se entregan: vigilancia y evolución cada mes
Los servicios de esta familia
- PERSONAJE
Suenas igual en web, WhatsApp y teléfono
Quiero que suene a nosotros y que se acuerde de cada cliente.
Ver más - MULTIAGENTE
Preguntas una vez y te contesta la empresa entera
Cada pregunta cruza tres departamentos.
Ver más - ALTO RIESGO
Sacas del cajón la idea aparcada por alto riesgo
Mi caso es de alto riesgo y no sé cómo hacerlo legal.
Ver más
Defines primero, lo ves funcionando antes de darlo por bueno y lo operamos nosotros
Un proyecto de este tamaño no se cierra por teléfono: primero se define por escrito, después se acota.
- 01Definimos
Escribimos quién es, qué sabe y qué no hace
Sesiones en remoto con quien conoce el negocio. Sale un documento: identidad del asistente, sistemas a coordinar y datos sensibles. Sin eso no damos cifras.
- 02Construimos
Montamos en tu casa, no en la nuestra
Servidores propios en la Unión Europea, acuerdo de tratamiento firmado. Cada conexión se prueba contra tus datos reales. Así montamos la IA privada en servidor propio.
- 03Evaluamos
Te lo enseñamos funcionando antes de encenderlo del todo
Preparamos conversaciones difíciles con sus respuestas correctas y medimos cada versión. Empezamos por un canal, con una persona revisando. Se abre cuando los números aguantan.
- 04Operamos
Lo mantenemos vivo y te lo contamos por escrito
Los proyectos de inteligencia artificial se rompen por los bordes: cambia una conexión, se retira un modelo. El Servicio Gestionado lo cubre, con informe escrito.
Sectores que ya lo usan así
Das a cada alumno un tutor con memoria
El tutor de IA para academias online resuelve dudas del temario. El paso siguiente es un personaje que recuerda el progreso y el examen suspendido. Si la IA decide quién aprueba, entra en el anexo III: proyectos de inteligencia artificial regulados.
Ver másResuelves pedido, devolución y stock en una sola conversación
Una tienda empieza contestando «¿dónde está mi pedido?» y acaba necesitando que el asistente recomiende, recuerde tallas, tramite devoluciones y consulte el almacén. Son tres sistemas coordinados detrás de una conversación: el caso de manual del sistema multiagente en IA para tiendas online.
Ver másPriorizas pacientes con IA y decide el profesional
Coger llamadas y dar citas es catálogo en IA para clínicas dentales. Ayudar a priorizar pacientes es terreno sanitario, y ahí los proyectos de inteligencia artificial cambian de reglas: supervisión del profesional y registro de cada propuesta. La IA sugiere; firma quien tiene la titulación.
Ver másUsas IA para valorar asuntos sin soltar el expediente
Filtrar consultas y clasificar notificaciones es catálogo en IA para despachos de abogados. Valorar la viabilidad de un asunto entra en los proyectos de inteligencia artificial regulados: supervisión humana obligatoria y documentación, sobre servidores propios en la UE. El secreto profesional no se delega.
Ver másSabes cuándo se te ha quedado pequeño el catálogo
El siguiente paso de IA para pymes trae asistente e informe automático, y a casi todos les basta. Los proyectos de inteligencia artificial tienen sentido si la IA actúa sobre varios departamentos o la conversación es lo que vendes. Si no, lo dirá el diagnóstico.
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Mira cómo está hecho antes de creerte lo que promete
- 2-6 semanasde construcción en un producto estándar; un proyecto insignia se cuenta en meses
- 5.000 conversacionesal mes con memoria larga, cubiertas por el Servicio Gestionado de un Chatbot con Alma
- 1M de contextotokens en una sola consulta: el asistente puede tener delante tu manual entero
<p>Nada de esto es magia. Un modelo de lenguaje predice texto; lo que convierte eso en un sistema de empresa es la fontanería que va alrededor. La memoria se guarda en una base de datos vectorial, que busca por significado y no por palabra exacta. Las acciones pasan por herramientas declaradas una a una, con permisos: el asistente no puede hacer nada que no le hayamos dado. Y todo el tráfico atraviesa una pasarela propia con un tope de uso mensual por cliente, para que un pico no acabe en sorpresa.</p><p>Cada versión se mide contra un juego de conversaciones difíciles antes de tocar producción, y cada llamada al modelo queda registrada con su consumo y su latencia. Cuando sale un modelo mejor, se prueba contra ese mismo juego antes de subirlo. Por eso los proyectos de inteligencia artificial que operamos pueden cambiar de motor sin que el cliente note nada raro.</p><p>El contexto de un millón de tokens —los trozos en los que el modelo parte el texto— significa que le cabe tu catálogo entero o el manual de producto sin trocearlo a mano. Eso no hay que creérselo: sale en el informe mensual, con el número al lado.</p>
Lo que conviene saber antes de empezar
Los proyectos de inteligencia artificial a medida son largos de construir y lentos de arrancar. Estas cuatro cosas se dicen antes, no después.
A la mayoría no le hace falta, y te lo vamos a decir
La mayor parte de lo que llega a esta página se resuelve con un producto de catálogo: un asistente web, un agente de WhatsApp o una automatización de procesos. Piden menos definición, se montan en semanas y hacen el trabajo. Si el diagnóstico dice eso, eso es lo que te propondremos, aunque nos deje un pedido más pequeño.
La memoria es un dato personal, no una gracia técnica
Recordar a alguien durante meses significa guardar información sobre esa persona. Hay que decidir qué se guarda, cuánto tiempo, quién puede verlo y cómo se borra cuando lo pide. Y hay conversaciones que directamente no se deben recordar. Eso se pacta contigo por escrito antes de escribir una línea de código, y limita a propósito lo que el sistema puede hacer.
Con los datos mal, esto multiplica el error
Los proyectos de inteligencia artificial no arreglan tus datos: los reparten. Si el stock de tu programa de gestión está mal, el sistema multiagente dirá el stock mal, pero a mil personas y en diez segundos. Y si un programa no tiene API o su fabricante no la abre, eso hay que resolverlo antes; a veces no se puede. Parte del trabajo de definición consiste en encontrar esos muros y decírtelo antes de que firmes.
En alto riesgo la decisión sigue siendo de una persona
No automatizamos la decisión final de contratar a alguien, denegar un crédito, calificar a un alumno o diagnosticar. La ley exige supervisión humana real y nosotros la construimos como tal: el sistema propone, ordena y documenta; una persona con nombre decide y firma. Quien te ofrezca lo contrario te está vendiendo un problema.
Lo que nos preguntan antes de decidirse
¿Qué diferencia hay entre un Chatbot con Alma y el asistente web o el agente de WhatsApp del catálogo?
El catálogo responde y resuelve; el Chatbot con Alma además tiene carácter y memoria. Un asistente estándar contesta con tu información, hace acciones concretas y, para la mayoría de negocios, es más que suficiente: se monta en semanas y resuelve la mayoría de los casos. El Chatbot con Alma se diseña como un personaje: voz, tono, límites, lo que sabe y lo que no dice. Recuerda a cada usuario entre conversaciones y durante meses. Habla por web, WhatsApp y teléfono con la misma identidad. Y usa los modelos más capaces del mercado, que también son los más exigentes de operar. Es de los proyectos de inteligencia artificial que se cuentan en meses, y solo compensa cuando la conversación forma parte del producto que vendes.
¿Qué es exactamente un sistema multiagente y en qué se nota?
Un sistema multiagente es un conjunto de agentes de IA, cada uno especializado en una tarea, coordinados por un orquestador que reparte el trabajo y junta las respuestas. Uno consulta pedidos en el programa de gestión, otro revisa el histórico en la ficha del cliente, otro abre o cierra incidencias en soporte; el orquestador devuelve una sola respuesta con todo junto. Para quien pregunta es una conversación normal; para dirección es un panel donde se pregunta en castellano cómo va el negocio y se recibe el dato con su origen. Se construye encima de los sistemas que ya tienes: no sustituye tu programa de gestión ni te obliga a migrar nada. Lo que sí exige es que esos sistemas tengan una forma de conectarse.
¿Cuándo mi proyecto es de alto riesgo según el AI Act?
Tu proyecto es de alto riesgo según el AI Act cuando la IA influye en decisiones sobre personas en los ámbitos del anexo III. Son selección y gestión de personal, acceso a crédito o puntuación de solvencia, educación, salud, servicios esenciales y justicia. Esas obligaciones están previstas para diciembre de 2027, y agosto de 2028 para el anexo I. Parece lejos, pero un sistema que vas a usar durante años tiene que nacer cumpliéndolas. Exigen documentación técnica, evaluación de impacto en derechos fundamentales, supervisión humana real sobre cada decisión, registro de funcionamiento y, en algunos casos, inscripción en un registro europeo. La autoridad de vigilancia en España es la AESIA. Nosotros construimos esos proyectos de inteligencia artificial con la documentación desde el diseño y la vigilancia normativa dentro del Servicio Gestionado.
¿Se puede hacer por fases?
Sí: el proyecto se parte en fases y es como preferimos hacerlo. Cada fase tiene entrega y alcance cerrado por escrito: definición, primer alcance en producción, ampliación. Al final de cada fase tienes algo que funciona y un informe con los números de lo que hace, no una promesa a seis meses vista. Lo construido y su documentación son tuyos, igual que los flujos, los prompts y los datos, y así está por contrato. Lo que no hacemos es empezar la casa por el tejado: sin la fase de definición no cerramos alcance, porque el de estos proyectos se dispara justo por lo que nadie escribió al principio.
¿Cómo se acota un proyecto de este tamaño?
Se acota igual que el resto del catálogo: reunión, alcance cerrado por escrito y, a partir de la entrega, el Servicio Gestionado. La diferencia es que aquí la fase de definición es larga, porque hay que decidir el personaje, los sistemas a coordinar o el análisis de riesgo antes de acotar nada. Los proyectos de inteligencia artificial mal dimensionados acaban mal para las dos partes, con un alcance que crece por lo que nadie escribió al principio. Para eso está el diagnóstico conversacional, que es gratuito y dura diez minutos: te dice si tu caso es de este tamaño o si un producto estándar lo resuelve en semanas.
¿Esto sustituye a mi equipo?
No sustituye a tu equipo, y en alto riesgo la ley exige que la última palabra sea de una persona. Lo que hace un sistema multiagente es juntar en diez segundos datos que hoy junta a mano una persona abriendo tres programas; lo que hace un personaje con memoria es evitar que el cliente cuente su historia por tercera vez. La conversación difícil, la excepción, la negociación y la decisión que compromete a la empresa siguen siendo de alguien con nombre. En los proyectos regulados eso no es una opinión nuestra: el AI Act exige supervisión humana real sobre cada decisión, y el sistema se construye para que esa persona vea lo que se propuso y pueda cambiarlo. Lo que sí cambia es en qué se va la jornada de tu gente.
¿Qué cubre el Servicio Gestionado en un proyecto de este tamaño?
El Servicio Gestionado de un proyecto de este tamaño cubre lo mismo que en cualquier producto nuestro, con más alcance. Vigilancia continua, mantenimiento y adaptación a los cambios de API de terceros: la API es la conexión entre dos programas, y cuando un fabricante la cambia, algo deja de funcionar. Actualización de modelos probada contra conversaciones reales antes de aplicarse, refresco del conocimiento e informe mensual. Y soporte con un acuerdo de nivel de servicio: tiempos de respuesta pactados por escrito. El consumo de IA va cubierto hasta el volumen acordado; por encima se mide y queda en tu informe mensual, igual que la telefonía o las conversaciones de la mensajería, que son de terceros. Lo enciendes y te olvidas, también el día que salga un modelo mejor.
¿Dónde se guardan las conversaciones y la memoria de cada usuario?
Las conversaciones y la memoria de cada usuario se guardan en servidores propios en la Unión Europea; tus datos no salen de ahí y firmamos un acuerdo de tratamiento. La memoria a largo plazo de cada usuario es un dato personal. Se guarda cifrada, con permisos por rol y con un plazo de conservación que pactamos contigo. Y se borra cuando la persona lo pide. Si tu sector lo exige, los modelos pueden correr también en tu propia máquina, sin salir a ningún proveedor externo. Y todo asistente avisa desde la primera frase de que quien habla es una IA, como exige el artículo 50 del AI Act, exigible desde el 2 de agosto de 2026. Puedes ver cómo montamos esa infraestructura en IA privada en servidor propio.
¿Cuánto se tarda y qué vais a necesitar de mi equipo?
Estos proyectos de inteligencia artificial se cuentan en meses, no en las dos a seis semanas de un producto estándar: la definición sola puede llevar varias semanas, porque hay que escribir la identidad, conectar sistemas de verdad y medir antes de abrir. De tu lado necesitamos poco tiempo, pero muy concreto: una persona que conozca el negocio y pueda decidir, alguien que atienda al cliente todos los días, y quien administre tus programas para dar acceso. Trabajamos en remoto para toda España y también en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica, con sesiones cortas y grabadas. Lo que más retrasa un proyecto no es la tecnología: es esperar una semana a que alguien dé una clave.
¿Lo tuyo es un proyecto insignia o te vale con el catálogo?
Cuéntanos qué quieres que haga, con quién habla, qué programas tiene que tocar y qué te exige tu sector. Te decimos si estamos ante uno de esos proyectos de inteligencia artificial que se cuentan en meses o si un producto estándar te lo resuelve en semanas. Las dos respuestas son buenas noticias.
Descubre en 5 minutos cómo automatizar ese proceso que te está haciendo perder tiempo y dinero
