Tienes las manos ocupadas. La recepcionista virtual IA para talleres, peluquerías y fisioterapia descuelga por ti.
Una recepcionista virtual IA para talleres, peluquerías, centros de estética y fisioterapia coge la llamada, mira tu agenda y cierra la cita en 40 segundos. Sin que nadie descuelgue.
Descubre en 5 minutos cómo automatizar ese proceso que te está haciendo perder tiempo y dinero
No es que no quieras atender. Es que solo tienes dos manos.
Martes, 11:40. Estás debajo de un coche con la llave en la mano, o con una clienta a mitad de tinte, o con un paciente boca abajo en la camilla. Suena el teléfono en el mostrador. Suena seis veces. Nadie lo coge porque no hay nadie que pueda cogerlo.
El que llamaba no deja mensaje. Marca el siguiente resultado de Google, que es el taller de la avenida, y allí sí le dan hora para el jueves. Tú te enteras de esa cita que no fue nunca: no aparece en ningún sitio, no la echas en falta y por eso duele tan poco cada vez y tanto al final del mes.
Por la noche, a las diez y cuarto, alguien te escribe por WhatsApp pidiendo hora para su hijo. Lo lees a la mañana siguiente, contestas a las nueve y ya te dice que lo ha resuelto en otro sitio. Una recepcionista virtual IA existe exactamente para estos dos momentos.
Si estoy con un cliente no puedo coger el teléfono, y el que llama se va al de enfrente.
Cierro a las ocho y las citas me las piden a las diez de la noche por WhatsApp.
Mi web es un folleto: no pide cita, no contesta y nadie la encuentra.
- 54,4%de las empresas españolas no tiene ni un asalariado: no hay nadie más para descolgar
- 81,6%tiene dos asalariados o menos: nadie de sobra en el mostrador
- 12,8%de las microempresas españolas usa inteligencia artificial
Sigues trabajando y la recepcionista virtual IA cierra la cita por ti.
Una recepcionista virtual IA contesta al primer tono mientras tú tienes las manos dentro de un motor, de un pelo o de una espalda. Consulta tu agenda de verdad, ofrece los huecos que existen, cierra la cita y te la deja apuntada con el nombre, el teléfono y el servicio. Y cuando cierras la persiana no se apaga: sigue cogiendo llamadas y contestando mensajes a las diez de la noche, que es cuando la gente se acuerda de que tiene que pedir hora.
- Ninguna llamada se queda sin coger, ni con el local lleno ni con el local cerrado
- La cita se cierra en la misma conversación, no en tres mensajes repartidos por dos días
- El que escribe por WhatsApp a las once de la noche tiene hora antes de irse a dormir
- Los plantones bajan porque la cita se confirma el día antes y el hueco se libera a tiempo
- Tu web deja de ser un folleto y pasa a pedir cita ella sola
Qué montamos en 30 días
Elegimos contigo el canal por el que más te piden cita hoy —el teléfono o el WhatsApp— y le ponemos detrás una web con asistente IA que trabaje en lugar de decorar. No hace falta montarlo todo el primer mes: una recepcionista virtual IA bien puesta en el canal correcto vale más que tres a medias. Lo que montamos es un agente, que es un programa de inteligencia artificial que conversa y además hace cosas: aquí, mirar tu agenda de verdad y apuntar la cita con nombre, teléfono y servicio.
Recepcionista de Voz IA
La recepcionista virtual IA que atiende el teléfono mientras estás con el secador, debajo del coche o en la camilla. Coge al primer tono las 24 horas, ofrece hueco según tu agenda real y cierra la cita. Hasta 400 minutos al mes incluidos.
Ver másAgente WhatsApp IA
La misma recepcionista virtual IA, pero escribiendo. Responde al instante a quien te escribe a las diez de la noche, propone dos huecos de tu agenda y confirma la cita en el chat, sobre la conexión oficial de Meta. Hasta 1.000 conversaciones al mes incluidas.
Ver másWeb AI-ready
Una web en WordPress que pide cita sola, con un asistente que resuelve dudas y deriva a la agenda, escrita para que los asistentes de IA te citen cuando alguien busca en tu zona. La recepcionista virtual IA para quien entra desde el móvil.
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Después proteges la agenda que ya has llenado
Cuando ya no pierdes ninguna llamada aparecen los dos agujeros siguientes: el que reserva y no aparece, y las reseñas que se quedan sin contestar. Los dos se montan encima de la recepcionista virtual IA que ya tienes funcionando, aprovechando la misma agenda y el mismo conocimiento. Se añaden cuando el primer paso ya va solo. Montar cinco cosas a la vez es la forma más rápida de no usar ninguna.
Llamadas salientes con IA
Recuerda la cita el día antes por voz o mensaje, permite anularla en un toque y libera el hueco con margen. Con confirmación automática, los plantones bajan entre un 30 y un 40 % en consultas y clínicas. Hasta 500 minutos al mes incluidos.
Ver másGestión de reseñas con IA
Pide valoración a quien se va contento, responde cada reseña de Google con tu forma de hablar y te avisa cuando entra una negativa. En un negocio de barrio las reseñas recientes son la mitad de la decisión. Hasta 300 reseñas al mes incluidas.
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Desde agosto de 2026, un teléfono que contesta con IA tiene que decirlo
El reglamento europeo de inteligencia artificial obliga desde el 2 de agosto de 2026 a avisar de forma clara, en la primera frase, cuando quien atiende es una máquina. Lo dice su artículo 50 y te afecta tengas un taller, una peluquería, un centro de estética o una consulta de fisioterapia, en cuanto pongas algo a contestar el teléfono o el WhatsApp.
No es un trámite de papel: es una frase al descolgar y un registro de lo que hace el sistema. Nuestra recepcionista virtual IA lo lleva activado de serie, así que cumples desde la primera llamada sin tocar nada. El mismo reglamento pide además, en su artículo 4, que quien maneja estos sistemas sepa manejarlos; con dos personas en el mostrador eso se resuelve en una sesión corta.
Lo que no se resuelve solo es montarlo mal y descubrirlo tarde. Mira qué te toca cumplir antes de poner una máquina a hablar con tus clientes.
Cómo es tu martes a partir del mes que viene
Martes, 11:40. Estás a mitad de un cambio de aceite, con una clienta en el tinte o con un paciente en la camilla. Suena el teléfono y ni levantas la cabeza: la recepcionista virtual IA de voz contesta, ofrece el viernes a las 16:15, lo apunta en tu agenda y te manda un aviso al móvil. Cuarenta segundos de recepcionista virtual IA y una cita más en el viernes.
A las 22:15 alguien escribe por WhatsApp pidiendo hora para su hijo. El agente de WhatsApp IA propone dos huecos, cierra el que le viene bien y le manda la dirección. Tú te enteras por la mañana, cuando abres y ves tres citas nuevas y cero llamadas perdidas: las ha cerrado la recepcionista virtual IA mientras dormías. No has tocado el móvil en toda la noche.
El miércoles por la tarde, con el siguiente paso montado, todas las citas del jueves están confirmadas y el hueco de las 12:00 que se ha caído ya se ha ofrecido a quien estaba en espera. El viernes las reseñas de la semana están contestadas. Y a final de mes te llega un folio con cuántas llamadas entraron, cuántas acabaron en cita y a qué horas te llaman de verdad. Si quieres poner número a lo que te cuesta hoy cada llamada perdida, está en las calculadoras. Lo enciendes y te olvidas.
Lo montamos sin que cierres un solo día
Primero se mira por dónde te piden cita. Después se pone una recepcionista virtual IA justo ahí, y en ningún sitio más.
- 01Escuchamos
Miramos por dónde te llaman de verdad
Media hora larga contigo: qué servicios das, cuándo descansas y cómo te piden hora. Y el registro de llamadas: ahí se ve dónde está tu agujero.
- 02Cerramos
Dejamos el alcance cerrado antes de tocar nada
Alcance cerrado por escrito: qué se monta, qué cubre el Servicio Gestionado y qué queda fuera. Si con una pieza te vale, montamos una pieza.
- 03Montamos
La entrenamos con tus servicios y la pruebas tú
Cargamos en la recepcionista virtual IA tus servicios, horarios y reglas. Llamas tú, y tu cuñado, hasta que suene como quieres. Entre dos y seis semanas.
- 04Vigilamos
Cada mes revisamos lo que no supo contestar
Miramos las conversaciones de la recepcionista virtual IA que acabaron en transferencia y ampliamos su conocimiento: servicio nuevo, horario de verano. Tú recibes el informe.
Un solo Servicio Gestionado. Lo enciendes y te olvidas.
La implantación se hace una vez y con el alcance cerrado por escrito. Detrás va el Servicio Gestionado, que es lo que hace que dentro de un año la recepcionista virtual IA siga cogiendo el teléfono igual de bien que el primer día, sin que tú te hayas tenido que acordar de ella.
Vigilamos que atienda, todos los días
Comprobamos que la recepcionista virtual IA atiende, que la agenda se actualiza y que ninguna cita queda a medias. Si algo falla, lo vemos antes de que un cliente te lo diga.
Hablas y escribes sin ir contando
El volumen va dentro: hasta 400 minutos de voz al mes, 1.000 conversaciones de WhatsApp y 500 minutos más de confirmación con el siguiente paso. El exceso sale en el informe.
Nos comemos los cambios de los demás
Cuando Meta, tu telefonía o tu calendario cambian su conexión técnica, lo adaptamos nosotros. Es lo que deja muda a una recepcionista virtual IA que nadie mantiene; tú no lo notarás.
Subimos de modelo sin que lo notes
Cuando sale un modelo de inteligencia artificial mejor, lo subimos sin que cambie nada para ti. Si añades un servicio, cambias las condiciones o cierras en agosto, lo actualizamos en su conocimiento.
Recibes un folio cada mes
Cuántas llamadas y mensajes entraron, a qué hora, cuántos acabaron en cita, cuántos te pasó y qué no supo contestar. Un folio para decidir si merece la pena abrir los sábados.
Cumples la norma sin hacer nada
El aviso de que se habla con una inteligencia artificial va activado de serie, como exige el artículo 50 del reglamento europeo. Tú no configuras nada: cumples desde la primera llamada.
Tus citas, en nuestros servidores de la UE
Servidores propios en la Unión Europea, administrados por nosotros, con acuerdo de tratamiento firmado. Nada vive en plataformas de terceros: tus citas, tus grabaciones y tu base de conocimiento son tuyas.
Mira el registro de llamadas de tu móvil
- 12,8%de las microempresas españolas usa inteligencia artificial
- 20,5%de las empresas de diez o más empleados ya la usa
- 30-40%menos plantones cuando la cita se confirma el día antes
Nuestro estudio de mercado de agosto de 2026 recoge los datos del ONTSI, y el hueco salta a la vista: usa inteligencia artificial el 20,5 % de las empresas de diez o más empleados y solo el 12,8 % de las microempresas. Es decir, casi nadie en tu calle. Aparte de eso, con confirmación automática el día antes las ausencias bajan entre un 30 y un 40 % en consultas y clínicas. Del resto no te pedimos que nos creas: abre el registro de llamadas de tu móvil, cuenta las perdidas del último mes y multiplícalas por lo que te deja de media un cliente. Ese número es lo que te está costando el teléfono cada mes. No publicamos clientes que no existen; cuando los tengamos, irán con nombre y con permiso.
Hasta dónde llega la recepcionista virtual IA
Una recepcionista virtual IA recupera las citas que hoy se te escapan por no poder descolgar. No hace magia, no trae clientes nuevos de la nada y no sustituye a quien tiene las manos en el oficio. Si algo de esto es tu caso, te lo decimos en el diagnóstico y no montamos nada.
No te va a traer clientes nuevos
La recepcionista virtual IA recoge lo que ya te llamaba y se perdía; no genera demanda. Para que te llame más gente hacen falta otras cosas: aparecer bien en Google y en los asistentes de inteligencia artificial, tener reseñas recientes y una web que se entienda en el móvil. Parte de eso lo cubre la web preparada del primer paso, pero es un trabajo distinto y más lento.
No diagnostica ni presupuesta por ti
Puede decir lo que vale un servicio cerrado, como un corte o una revisión, pero no va a valorar por teléfono cuánto cuesta arreglar un embrague ni cuántas sesiones necesita una lumbalgia. Eso lo dices tú cuando ves el coche o la espalda. La recepcionista virtual IA recoge el caso, lo apunta y te lo pasa preparado para que lo mires en dos minutos.
Necesita una agenda de verdad
Si tus citas viven en una libreta de papel o en la memoria de quien atiende, no hay nada que consultar y la recepcionista virtual IA no puede dar hora. Si usas Google Calendar o Calendly, lo conectamos. Si usas otra herramienta con conexión técnica abierta, también. Y si no usas ninguna, la montamos en la misma implantación, pero es un cambio de costumbre y conviene saberlo antes de empezar.
Habrá llamadas que quieras coger tú
Una reclamación seria, un cliente de toda la vida que quiere hablar contigo, una urgencia. Todo eso se configura: hay llamadas que van directas a tu móvil y hay clientes marcados que siempre te suenan a ti. Y cualquiera puede pedir hablar con una persona en mitad de la conversación, sin tener que insistir tres veces.
Lo que nos preguntan antes de decidirse
¿Qué me conviene, la voz o el WhatsApp?
En talleres y fisioterapia suele convenir la voz, porque manda el teléfono; en peluquería y estética, el WhatsApp, porque manda el mensaje. Lo decide por dónde te piden cita hoy, y eso se mira, no se supone: si la mayoría telefonea, empezamos por la recepcionista virtual IA de voz; si te escriben más de lo que te llaman, empezamos por WhatsApp. Muchos negocios arrancan con uno y añaden el otro tres meses después como canal extra, que es mucho menos trabajo que montarlo de cero. Los dos leen la misma agenda, así que no hay riesgo de dos citas a la misma hora.
¿Cómo sabe qué huecos tengo libres?
La recepcionista virtual IA lee tu agenda en tiempo real y solo ofrece huecos que existen de verdad. Le damos tus reglas antes de arrancar: cuánto dura cada servicio, qué profesional lo hace, cuánto margen quieres entre citas, cuándo comes, qué días cierras y qué servicios no quieres que se reserven sin hablar contigo. Se conecta con Google Calendar y con Calendly de forma directa; con otras agendas, si tienen una conexión técnica abierta, lo que se llama una API: la puerta por la que dos programas se hablan entre sí.
¿El cliente sabe que habla con una máquina?
Sí: el cliente sabe que habla con una máquina porque lo dice al empezar. Desde el 2 de agosto de 2026 el reglamento europeo de inteligencia artificial obliga en su artículo 50 a avisar de forma clara y desde la primera interacción, y nuestros sistemas lo llevan activado de serie, así que cumples sin hacer nada. En la práctica no frena a casi nadie: quien llama quiere hora para el viernes. Y quien prefiera una persona puede pedirlo en cualquier momento; la recepcionista virtual IA te pasa la llamada o toma nota para que la devuelvas al terminar.
¿Tengo que cambiar de número de teléfono o de WhatsApp?
Lo normal es que no tengas que cambiar de número. Tu número de siempre se desvía a la recepcionista virtual IA cuando no contestas en tres tonos, o en el horario que tú elijas, o siempre: eso lo decides tú y se puede cambiar en cualquier momento. Para WhatsApp se usa tu número actual o uno nuevo dado de alta con la conexión oficial de Meta, según lo que tengas montado hoy y de si ese número ya está en un móvil personal. Tus clientes siguen llamando y escribiendo al mismo sitio de siempre.
¿Sirve igual para un taller que para una peluquería o un fisio?
Sí, sirve igual: el motor es el mismo y lo que cambia es lo que sabe. En un taller pregunta matrícula, marca, modelo y qué le pasa al coche, y distingue entre revisión, neumáticos y avería. En una peluquería pregunta si es corte, color o mechas y con qué profesional, porque la duración y la agenda cambian. En fisioterapia recoge el motivo, si es primera sesión o seguimiento, y no entra a valorar la lesión. Esa carga de conocimiento es la mitad del trabajo de implantación y por eso no es lo mismo que contratar un contestador.
¿Y si alguien llama con una urgencia?
Las urgencias se definen contigo: qué es una urgencia en tu oficio y qué se hace con ella. Lo habitual es transferir la llamada en caliente a tu móvil con un resumen de dos líneas de lo que ha contado el cliente, y si no lo coges, dejarle un aviso y darle una alternativa: el teléfono de una grúa, el horario de urgencias o una hora reservada para huecos de emergencia. Lo que no hace nunca es fingir que sabe: si la situación se sale del guion, lo dice y busca una persona.
¿Cómo bajan exactamente los plantones?
Los plantones bajan con una llamada o un mensaje corto el día antes que pide confirmación y permite anular en un toque, sin sensación de estar dando explicaciones. Quien no piensa venir lo dice, y entonces el hueco se libera con horas de margen para ofrecérselo a alguien de la lista de espera. En consultas y clínicas esto reduce los plantones entre un 30 y un 40 %. Es el siguiente paso, no el primero: se monta cuando ya no se pierden llamadas, porque llenar la agenda es más urgente que protegerla.
¿Qué cubre exactamente el Servicio Gestionado?
El Servicio Gestionado cubre la vigilancia, el mantenimiento y la actualización de la recepcionista virtual IA mes a mes, y tú no tocas nada. Incluye comprobar que atiende y que la agenda se actualiza, adaptar el sistema cuando cambian las conexiones de terceros como Meta, la telefonía o el calendario, subir los modelos de inteligencia artificial cuando sale uno mejor, refrescar su conocimiento cuando cambias servicios u horarios, informe mensual y soporte en horario laboral. Los minutos y las conversaciones de tu plan van dentro. La implantación se hace una sola vez, con el alcance cerrado por escrito antes de empezar.
¿Cuánto tarda y qué tengo que hacer yo?
Tarda entre dos y seis semanas desde que se cierra el alcance, y una recepcionista virtual IA sola suele estar en el tramo corto; con la web, algo más. De tu parte hacen falta tres cosas: la lista de servicios con su duración, tus horarios y el acceso a tu agenda; media hora larga de reunión inicial; y otra media hora de llamadas de prueba con nosotros. En total, poco más de una hora de tu tiempo repartida en un mes. El desvío del teléfono lo activas tú el día que te veas listo.
¿No es mejor contratar a alguien a media jornada?
Una persona a media jornada cubre media jornada: no cubre las diez y cuarto de la noche, ni el domingo, ni las tres semanas de vacaciones, ni las bajas. Lo que te conviene depende de cuántas horas al día necesitas que alguien coja el teléfono y de a qué hora te llaman de verdad. Una recepcionista virtual IA cubre las 24 horas y no se cansa de repetir el horario cuarenta veces, pero no barre, no atiende en el mostrador ni sabe leer una cara. En muchos negocios lo que funciona es tener las dos cosas: la persona en el local y la máquina en el teléfono.
¿Dónde quedan los datos y las grabaciones de mis clientes?
Los datos y las grabaciones de tus clientes quedan en nuestros servidores propios en la Unión Europea, con acuerdo de tratamiento de datos firmado contigo. Nombres, teléfonos, matrículas, motivos de consulta y transcripciones se usan solo para atenderte a ti: no se comparten con terceros ni sirven para entrenar modelos. Se guarda lo necesario para gestionar la cita y durante el plazo que fije tu política de privacidad. Tenemos la sede en Madrid y trabajamos en remoto para toda España, y también para Europa, Estados Unidos y Latinoamérica, así que da igual dónde esté tu local: los datos no salen de esos servidores y el servicio es el mismo.
¿Puedo escuchar lo que dice y cambiarlo si no me gusta?
Sí: puedes leer lo que dice y cambiarlo, y conviene que lo hagas el primer mes. Cada llamada y cada conversación quedan con su transcripción, así que puedes leer palabra por palabra qué preguntó el cliente y qué contestó la recepcionista virtual IA. Si hay una frase que tú no dirías, nos la señalas y se cambia: el saludo, el tuteo, cómo nombra los servicios, si dice o no lo que vale un servicio por teléfono. También puedes marcar temas prohibidos, como prometer plazos de reparación o valorar una lesión, y en esos casos siempre busca a una persona. Cada mes te llega en el informe la lista de lo que no supo contestar, que suele ser la mejor guía de qué añadirle el mes siguiente.
Servicios de este sector
¿Cuántas llamadas no cogiste esta semana?
Cuéntanos qué haces, cómo te piden cita y qué agenda usas. Te decimos si te conviene una recepcionista virtual IA de voz, de WhatsApp o las dos, qué se puede dejar para más adelante y en cuánto tiempo la tienes cogiendo el teléfono por ti.
Descubre en 5 minutos cómo automatizar ese proceso que te está haciendo perder tiempo y dinero
