Pierdes mesas por no coger el teléfono. La IA para reservas de restaurantes lo coge por ti.
La IA para reservas de restaurantes atiende cada llamada al primer tono, apunta la mesa con nombre, comensales y alergias, y te pasa solo lo que necesita a una persona. Tú sigues en la cocina.
Descubre en 5 minutos cómo automatizar ese proceso que te está haciendo perder tiempo y dinero
No es que no quieras cogerlo. Es que tienes las dos manos ocupadas.
Viernes, 21:10. Sala llena, dos comandas esperando en la barra y el fijo sonando encima de la caja. Lo miras de reojo mientras terminas de montar un par de gin-tonics y piensas que ya volverán a llamar.
No vuelven. Han pedido mesa en el italiano de la esquina, que sí lo cogió al segundo tono. El lunes abres el registro de llamadas y cuentas once perdidas solo del viernes. Once mesas de dos que se sentaron en otro sitio, con su vino y sus postres.
Nadie de tu equipo hizo nada mal. Entre las nueve y las once de la noche no hay una mano libre en toda la casa, y esa es justo la franja en la que la gente llama para reservar.
Así que esto no se arregla regañando a nadie. Se arregla con una IA para reservas de restaurantes que coja lo que tu equipo no puede coger.
En hora punta no cogemos el teléfono y las reservas se van a otro sitio.
Cada plantón es una mesa vacía un sábado por la noche que ya no recupero.
Las reseñas malas se quedan sin contestar porque a las doce de la noche no me quedan fuerzas.
- 35-60%de las reservas de restaurante siguen entrando por teléfono
- 12-15%de las llamadas que entran en un restaurante se pierden sin que nadie las coja
- 280.403establecimientos de hostelería en España compiten por la misma mesa
Dejas de elegir entre la sala y el teléfono.
Una IA para reservas de restaurantes coge la llamada al primer tono, a la hora que sea, y la convierte en una mesa escrita con nombre, comensales, hora y alergias. Tú no cambias nada de cómo trabajas: sigues en la cocina o en la sala y ves entrar las reservas en tu agenda de siempre. Lo que dependía de que alguien tuviera una mano libre pasa a depender de un sistema que no se cansa a las diez de la noche ni se pone nervioso cuando entran tres llamadas seguidas.
- Ninguna llamada suena en vano: ni el viernes a las nueve y media ni el martes a las siete de la mañana
- La reserva queda escrita con teléfono, comensales y observaciones, sin apuntar nada en una libreta
- Lo raro llega a una persona con el resumen hecho: un grupo de veinte, un evento privado, una factura
- El plantón deja de ser inevitable, porque la mesa se confirma el día antes y se libera si no vienen
- Las reseñas del fin de semana están contestadas el lunes, no el mes que viene
Qué montamos en 30 días
Empezamos por donde más dinero se te escapa: el teléfono. Montamos una recepcionista de voz con inteligencia artificial, es decir, un programa que habla por teléfono, entiende lo que le piden y actúa: consulta tu disponibilidad, apunta la reserva y transfiere cuando hace falta. Es la pieza central de una IA para reservas de restaurantes y la única que necesitas para dejar de perder llamadas desde la primera semana. Con una sola pieza bien puesta se tapa el agujero más caro, y lo demás puede esperar al mes siguiente.
Recepcionista de Voz IA
Contesta al primer tono las 24 horas, también en pleno servicio y también cuando el local está cerrado. Cierra la reserva completa: día, hora, número de comensales, nombre, teléfono y observaciones como alergias, trona o mesa en terraza. Informa de horarios, de la carta, del menú del día y de cómo llegar. Si la petición se sale de lo previsto, transfiere la llamada a quien tú digas con un resumen de lo hablado, o toma nota para que devuelvas la llamada al terminar el turno. Hasta 400 minutos al mes incluidos. Quien llama sabe desde la primera frase que habla con una inteligencia artificial, como exige el reglamento europeo.
Ver más
Después vas a por el plantón y por las reseñas
Cuando el teléfono ya no se pierde quedan dos agujeros: la mesa que reservaron y no ocupan, y lo que se dice de ti en Google. Los dos se tapan encima de la misma IA para reservas de restaurantes, con llamadas automáticas con IA que confirman la reserva y un sistema para responder reseñas de Google automáticamente, aprovechando lo que ya está montado. Se añaden cuando el primer paso está rodado, no antes: esto se construye por capas y nunca montamos las tres cosas a la vez.
Llamadas salientes con IA
Llama o escribe el día antes para confirmar la mesa; si el cliente no viene, libera el hueco para la lista de espera. Al día siguiente pregunta por la experiencia y te avisa si alguien se fue descontento. Hasta 500 minutos al mes incluidos.
Ver másGestión de reseñas con IA
Responde cada reseña de Google con tu forma de hablar, no con una plantilla. Te avisa si entra una negativa para que decidas tú qué contestar, y pide valoración a quien se ha ido contento. Hasta 300 reseñas al mes incluidas.
Ver más
En 2027 tu TPV tiene que cambiar, lo sepas o no
VeriFactu obliga a que cada ticket y cada factura salgan de un sistema de facturación conforme, con declaración responsable de su fabricante: el papel en el que el fabricante del programa responde de que cumple. La Agencia Tributaria no homologa ni certifica ningún software, así que desconfía de quien te lo venda así. Las sociedades tienen hasta el 1 de enero de 2027; los autónomos y el resto de obligados, hasta el 1 de julio de 2027. La sanción por usar o tener software no conforme llega hasta 50.000 euros por ejercicio, y no la esquiva tu gestor: es un requisito técnico del programa con el que facturas, no un trámite fiscal. En hostelería el punto delicado es el TPV, el terminal punto de venta con el que cobras en barra, y conviene resolverlo en el mismo movimiento que la IA para reservas de restaurantes. Trabajamos con proveedores de TPV ya adaptados y lo conectamos con tu contabilidad, para que hagas el cambio una vez y no dos.
Cómo es tu viernes a partir del mes que viene
Viernes, 21:10. El fijo suena tres veces en cinco minutos y nadie de sala se mueve. No hace falta: la recepcionista virtual con IA anota dos reservas para el sábado. A la tercera persona le explica que hoy ya no queda mesa, le ofrece el domingo a las 14:00 y se la guarda. Todo entra en tu agenda al instante, con el teléfono del cliente y una nota que dice «celiaco».
El sábado a mediodía recibes un aviso en el móvil: las mesas de las 21:00 están confirmadas, una se ha caído y el hueco ya se ha ofrecido a quien estaba en espera. El lunes por la mañana las reseñas del fin de semana están contestadas y hay una que te han marcado para que la mires tú, porque el cliente se quejó del tiempo de espera y prefieres responder con tus palabras.
A final de mes te llega un folio con lo que ha hecho la IA para reservas de restaurantes: cuántas llamadas entraron, a qué horas, cuántas acabaron en reserva y cuántas hubo que pasar a una persona. Con eso decides si mueves un turno o si abres el comedor de arriba los jueves. Lo enciendes y te olvidas.
Lo montamos sin parar un solo servicio
Primero se deja de perder lo que ya tienes; después se sale a buscar lo que no tienes. Por eso una IA para reservas de restaurantes empieza siempre por el teléfono.
- 01Escuchamos
Te preguntamos por tu peor viernes
Media hora contigo y con quien coge el teléfono. Turnos, aforo, tiempos de mesa, carta, qué preguntan siempre y por dónde entran hoy las reservas.
- 02Cerramos
Te damos el alcance por escrito antes de empezar
Alcance cerrado por escrito: lo que se monta, lo que cubre el Servicio Gestionado y lo que no. Sin cabos sueltos ni sorpresas.
- 03Montamos
La entrenamos con tu carta y la pruebas tú
Cargamos horarios, turnos, aforo, carta, alérgenos y tus reglas de reserva. Haces llamadas de prueba hasta que suena como tú quieres. Entre dos y seis semanas.
- 04Vigilamos
Miramos cada mes lo que no supo resolver
Revisamos las llamadas que tuvo que transferir y ampliamos su conocimiento: un menú nuevo, un festivo, un horario nuevo. Recibes el informe y no tocas nada.
Un solo Servicio Gestionado y el teléfono deja de ser tu problema
La puesta en marcha lleva alcance cerrado por escrito antes de empezar. Detrás queda el Servicio Gestionado, que es lo que hace que la IA para reservas de restaurantes siga cogiendo el teléfono igual el año que viene. Esto es lo que hay dentro.
Vigilamos que atienda, todos los días
Comprobamos que la recepcionista atiende, que la agenda se actualiza y que ninguna llamada queda en el aire. Si algo falla, lo vemos antes que tú y lo arreglamos sin que avises.
Hablas sin ir contando los minutos
La IA para reservas de restaurantes lleva los minutos dentro: hasta 400 al mes en el primer paso y 500 más con las llamadas de confirmación. El excedente sale en el informe.
Nos comemos los cambios de los demás
Cuando la telefonía, el calendario o Google cambian su conexión técnica, lo adaptamos nosotros. Es la avería que más automatizaciones rompe, y es justo la que no vas a notar.
Subimos de modelo sin que lo notes
Cuando sale un modelo de inteligencia artificial mejor, lo subimos sin que cambie nada para ti. Si cambias la carta, los horarios o cierras por vacaciones, lo actualizamos en su conocimiento.
Recibes un folio cada mes
Cuántas llamadas entraron, a qué hora, cuántas acabaron en reserva, cuántas hubo que pasar a una persona y qué preguntaron que no supo contestar. Un folio para decidir el mes siguiente.
Cumples la norma sin hacer nada
El aviso de que se habla con una inteligencia artificial va activado de serie, como pide el artículo 50 del reglamento europeo. Tú no configuras nada: cumples desde la primera llamada.
Tus reservas, en nuestros servidores de la UE
Servidores propios en la Unión Europea, administrados por nosotros, con acuerdo de tratamiento firmado. Nada vive en plataformas de terceros: tus datos no salen de ahí y son tuyos.
Mira tu registro de llamadas antes de creernos
- 35-60%de las reservas siguen siendo telefónicas
- 12-15%de las llamadas que entran en un restaurante se pierden
- 12,8%de las microempresas españolas usa IA hoy
Nuestro estudio de mercado de agosto de 2026 recoge un dato incómodo. Entre el 35 % y el 60 % de las reservas de restaurante siguen entrando por teléfono, y en el sector se pierde entre el 12 % y el 15 % de las llamadas que entran. Haz la cuenta con tus números: si te llaman cien veces a la semana, hay entre doce y quince llamadas que nadie atendió, y buena parte de ellas venían a pedir mesa. El mismo estudio, con datos del ONTSI, dice que solo el 12,8 % de las microempresas españolas usa inteligencia artificial. Traducido: quien monte hoy una IA para reservas de restaurantes va por delante de casi nueve de cada diez negocios de su tamaño. No te contamos un caso de éxito: te pedimos que mires tu propio registro de llamadas del último mes y cuentes las perdidas. No publicamos clientes que no existen; cuando los tengamos, irán con nombre y con permiso.
Hasta dónde llega
Una IA para reservas de restaurantes evita perder lo que ya te llamaba. No inventa demanda, no arregla la cocina y no sustituye a la persona que sabe leer una sala. Si algo de lo que viene aquí abajo es tu caso, te lo diremos en el diagnóstico antes de empezar.
No te va a llenar el restaurante
Si nadie te llama, esto no cambia nada. Recupera las llamadas que hoy se pierden; no genera clientes nuevos. Para que entre más gente hacen falta otras cosas: aparecer bien en Google y en los asistentes de inteligencia artificial, tener reseñas recientes y una carta que apetezca. Eso es otro trabajo distinto.
Si ya reservan por internet, te sobra
Hay locales donde nueve de cada diez mesas entran por el portal de reservas o por la web y el fijo casi no suena. En ese caso montar una recepcionista de voz es resolver un problema que no tienes. Lo miramos en el diagnóstico y, si es tu caso, te lo decimos y te proponemos otra cosa o ninguna.
Hay llamadas que seguirá cogiendo una persona
Un grupo de veinticinco, un menú de empresa, una comunión, una queja seria o alguien que quiere hablar contigo. La recepcionista lo detecta, avisa de que va a pasar la llamada y te la transfiere con el resumen hecho, o toma nota para que devuelvas la llamada. Lo que no hace es fingir que sabe: si no lo sabe, lo dice.
Depende de lo que haya debajo
Si tu sistema de reservas no tiene conexión técnica abierta, trabajamos con una agenda compartida y te avisamos de cada reserva por mensaje o correo, que funciona pero es menos elegante. Y la calidad de la llamada depende de tu telefonía. Las dos cosas se comprueban en el diagnóstico, antes de presupuestar, para que no haya sorpresas después.
Lo que nos preguntan antes de decidirse
¿Puede cerrar una reserva de verdad o solo informa?
Sí: la IA para reservas de restaurantes cierra la reserva completa. Toma día, hora, comensales, nombre, teléfono y observaciones, la escribe en tu sistema o en tu agenda y se la confirma al cliente en la misma llamada. No es un contestador con menú de opciones: conversa, repregunta lo que le falta y avisa si la hora que piden ya no está libre, ofreciendo la más cercana. Antes de atender la primera llamada real la entrenamos con tu carta, tus horarios, tus turnos, tus tiempos de mesa y tus reglas de aforo, así que ofrece solo lo que puedes servir.
¿Qué hace si el cliente pregunta algo que no sabe?
Si el cliente pregunta algo que no sabe, lo dice con claridad y pasa la llamada a una persona, o toma nota y te la deja apuntada para que devuelvas la llamada cuando acabe el turno. Nunca se inventa una respuesta sobre tu carta, tus horarios o tus condiciones, porque una respuesta inventada en hostelería acaba en una discusión en la puerta. Todas las conversaciones quedan registradas y cada mes revisamos juntos las que no pudo resolver para ampliar su conocimiento. Así la IA para reservas de restaurantes responde mejor cada semana sin que tú hagas nada.
¿El cliente sabe que está hablando con una IA?
Sí: el cliente sabe que habla con una IA porque el sistema lo dice al descolgar. Desde el 2 de agosto de 2026 el reglamento europeo de inteligencia artificial obliga en su artículo 50 a avisar de forma clara y desde la primera interacción de que quien habla es un sistema automático. Nuestros sistemas llevan ese aviso activado de serie, así que cumples sin hacer nada. En la práctica no frena a casi nadie: quien llama quiere mesa para el sábado y que le atiendan a la primera. Y quien prefiera hablar con una persona puede pedirlo en cualquier momento de la conversación.
¿Y si me llaman cinco personas a la vez un viernes?
Si te llaman cinco personas a la vez, la recepcionista las atiende a todas a la vez. Ahí está la diferencia con una persona: no hay cola, no hay música de espera y no hay nadie decidiendo a quién coge primero. Es justo en la franja de mayor tráfico donde más se nota, porque es cuando tu equipo no puede parar y cuando más gente llama para reservar. Si en esa franja quieres que ciertas llamadas te lleguen igualmente a ti, se configura: por ejemplo, que las de grupos grandes te suenen siempre en el móvil.
¿Funciona con mi sistema de reservas o tengo que cambiarlo?
En la mayoría de los casos funciona con tu sistema de reservas y no tienes que cambiar nada. Se conecta con Google Calendar y con los sistemas de reservas que tengan una conexión técnica abierta, lo que se llama una API: la puerta por la que dos programas se hablan entre sí. Si el tuyo no la tiene, trabajamos con una agenda compartida y te avisamos por mensaje o correo de cada reserva nueva, cambio o cancelación. Lo comprobamos en el diagnóstico antes de presupuestar, así sabes desde el primer día dónde va a aparecer cada mesa.
¿Habla otros idiomas si me entran turistas?
Sí, habla otros idiomas: detecta el idioma en las primeras palabras y sigue la conversación en él, lo cual importa bastante si estás en zona de paso o cerca de un hotel. Cada idioma adicional se configura y se prueba igual que el castellano, con tu carta traducida y con los nombres de los platos como los dices tú, no como los traduciría un diccionario. Se configura como extra y queda dentro del Servicio Gestionado. En el diagnóstico miramos de dónde vienen tus reservas antes de recomendarte ninguno.
¿Esto me quita el trato cercano que tiene mi local?
No: el trato cercano lo das en la mesa, no en una llamada de cuarenta segundos para pedir hora. Hoy esa llamada la coges a medias, con ruido de fondo, mientras haces otra cosa, o directamente no la coges. Con la IA para reservas de restaurantes la conversación es tranquila, se entiende y termina en una mesa apuntada. Además puedes elegir cómo suena: tuteo o trato formal, más seco o más simpático, con el nombre del local en la primera frase. Se ajusta en las pruebas hasta que suena a tu casa.
¿Cómo bajan los plantones exactamente?
Los plantones bajan con una llamada o un mensaje corto el día antes que pide confirmación y da la opción de anular en un toque. Quien no piensa venir lo dice, y entonces el hueco se libera con horas de margen para ofrecérselo a la lista de espera o para aceptar una reserva de última hora. Lo que hoy pasa es que nadie llama para cancelar porque da apuro, y la mesa se queda vacía en el peor momento de la semana. Es el siguiente paso, no el primero: se monta cuando el teléfono ya no se pierde.
¿Qué cubre el Servicio Gestionado?
El Servicio Gestionado es lo que hace que nosotros vigilemos, mantengamos y actualicemos la IA para reservas de restaurantes cada mes, y tú no toques nada. Incluye la vigilancia de que la recepcionista atiende y de que la agenda se actualiza, el mantenimiento, la adaptación cuando cambian las conexiones de terceros como la telefonía, el calendario o Google, la actualización de los modelos de inteligencia artificial cuando sale uno mejor, la de su conocimiento cuando cambias carta u horarios, el informe mensual y el soporte. Los minutos de voz de tu plan van dentro. La puesta en marcha se hace una sola vez y con el alcance cerrado por escrito, así que sabes qué se monta antes de que empecemos.
¿Cuánto tarda y qué tengo que poner yo?
Tarda entre dos y seis semanas desde que se cierra el presupuesto, y una recepcionista sola suele estar en el tramo corto. De tu parte hacen falta tres cosas: media hora larga de reunión, la información del local (carta, horarios, turnos, aforo, reglas de reserva) y media hora más para hacer llamadas de prueba con nosotros hasta que suene bien. El desvío del fijo a la IA para reservas de restaurantes lo activas tú el día que estés listo, y puedes decidir que atienda siempre o solo cuando nadie coge en tres tonos.
¿Dónde acaban los datos y las grabaciones de mis clientes?
Los datos y las grabaciones de tus clientes acaban en nuestros servidores propios en la Unión Europea, con acuerdo de tratamiento de datos firmado contigo. Los nombres, los teléfonos y las transcripciones de las llamadas se usan solo para atenderte a ti: no se comparten con terceros ni sirven para entrenar nada. Se guarda lo necesario para gestionar la reserva y durante el plazo que fije tu política de privacidad. Tenemos la sede en Madrid y trabajamos en remoto para toda España, y también en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica, pero los datos no salen de esos servidores, y eso vale igual si tu local está en Madrid, en Cádiz o en Lugo.
¿Puede coger también los pedidos para llevar?
Puede coger pedidos para llevar, pero casi nunca es lo que te conviene. Una IA para reservas de restaurantes está pensada para cerrar mesas, y una mesa se define con cuatro datos: día, hora, comensales y nombre. Un pedido con carta larga, medias raciones, sin cebolla y el punto de la carne se lleva mucho mejor en una carta digital o en tu plataforma de reparto, donde el cliente ve las fotos y los alérgenos y elige sin prisa. Si tu carta para llevar es corta y estable (menú del día, tres o cuatro pizzas, la bandeja de los domingos), sí lo montamos y el pedido entra donde tú nos digas. Si no lo es, te lo decimos en el diagnóstico y te ahorramos montar algo que ibas a apagar en dos semanas.
Servicios de este sector
¿Cuántas llamadas se quedaron sin coger el sábado?
Cuéntanos cómo te llaman, cuántas mesas tienes y con qué apuntas hoy las reservas. Te decimos qué parte de la IA para reservas de restaurantes te conviene montar primero, qué se puede dejar para después y en cuánto tiempo lo tienes funcionando.
Descubre en 5 minutos cómo automatizar ese proceso que te está haciendo perder tiempo y dinero
